¿Importar Educadores/as de Párvulos o formarlos en Chile?

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La idea de “importar profesores¹” ampliamente comentada por las redes sociales en estas últimas semanas, pretende ser una solución a un déficit estimado de profesores para los años venideros, que, en el caso de las y los educadores de párvulos se estima en un 22% de profesionales para atender las necesidades del sistema educativo en el año 2025.

Frente a esta propuesta, expertos en educación como Beatrice Avalos y Cristián Bellei, se suman a las voces de organizaciones que enfatizan que los profesores han ser formados en Chile, que es lo más lógico. Siendo así, cabe preguntarse ¿qué competencias tienen que adquirir las y los jóvenes que estudian la carrera de educacion parvularia para formar a las y los niños del presente y futuro?

El contexto actual derivado del estallido social y la pandemia, puso en cuestionamiento los paradigmas subyacentes a la estructura socio-política de nuestro país, al mismo tiempo que sembró esperanzas de cambio y mejoras en la calidad de vida de los chilenos. En este escenario, ¿qué nuevos elementos tienen que ser incorporados en la educación de las y los niños pequeños?, para que ellos como primeros beneficiarios de los cambios, puedan a su vez ser co-participes de las transformaciones. Siendo así, ¿qué condiciones tienen que ser re-pensados en la formación de los educadores de párvulos?

Hoy en día, una pedagogía con enfoque de derechos, perspectiva de género, que responda a los contextos multiculturales, con una educación medioambiental para la sustentabilidad y formación ciudadana para una participación activa en la sociedad; y por sobre todo, que promueve una visión democrática para una vida digna en comunidad, son elementos indispensables que tienen que estar incluidos en la educación de los niños y, por ende, en los programas formativos de las y los educadores de párvulos.  

La revisión de los planes de estudios de las universidades que forman educadores de párvulos, muestra que la mayoría de estos elementos ya están incorporados. Además, las universidades cuentan con una serie de iniciativas de actualización emanadas desde el Ministerio de Educación, como, por ejemplo, proyectos de mejoramiento de la formación docente, evaluación al inicio y termino de la formación y estándares pedagógicos y disciplinarios (en elaboración), que promueven una revisión permanente y evidencian la capacidad que tienen el país para formar a sus profesores. Por tanto, y en respuesta al título de esta columna, en país cuenta con las condiciones para formar a sus educadores de párvulos. 

No obstante, y sin prejuicio de lo anterior, una buena formación docente inicial ha de estar acompañada de incentivos que hagan atractivo el ingreso de las y los jóvenes a las carreras de pedagogía y protejan la retención en los primeros años de ejercicio docente, con condiciones de desempeño laboral e ingresos económicos acordes al de otras profesiones.

El país aspira a que la nueva constitución comprometa una educación pública, gratuita y de calidad, que dignifique la profesión docente, y otorgue a las y los profesores, el reconocimiento social y salarial que les corresponde. 

Así, frente a un posible déficit de educadores, la mejor respuesta no será “importarlos” desde el extranjero, sino muy por el contrario, apreciar los esfuerzos realizados y continuar actualizando la formación docente, para otorgarle a niñas y niños la educación que se merecen y que el país necesita para consolidar las transformaciones.

¹ El precandidato presidencial de Evópoli, Ignacio Briones, planteó en una entrevista la idea de abrir un concurso internacional para atraer a los mejores profesores extranjeros a trabajar a nuestro país. Dicha propuesta fue ampliamente criticada por varios actores de la sociedad. Véase: https://www.cnnchile.com/lodijeronencnn/5-momentos-entrevista-ignacio-briones-influyentes_20210411/; https://www.cnnchile.com/pais/critican-briones-concurso-internacional-mejores-profesores-de-afuera_20210412/

Autor/a

  • Profesora de Psicología Educativa de la Escuela de Pedagogía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Educadora de Párvulos, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile. Doctora en Psicología Educativa, Universidad Nacional Autónoma de México.

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