Crónica de una guerra anunciada. El conflicto de Ucrania y sus efectos

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Escrito por Eduardo Araya Lëupin

Publicado en 29 marzo, 2022

EL DESARROLLO DE LA GUERRA

El día 19 de Enero Joe Biden declaró que Rusia se preparaba para invadir Ucrania. En ese momento, pese a que los rusos ya habían concentrado desde Diciembre una cifra estimada de 120.000 efectivos en la frontera con Ucrania. Fueron pocos los que tomaron en serio esa advertencia y hasta el Gobierno Ucraniano le bajó el perfil al tema. El 18 de Febrero Biden señaló que la inteligencia de Estados Unidos tenía información concluyente: La decisión de invadir Ucrania ya había sido tomada. Por esos días, el argumento ruso era que había ejercicios conjuntos con Bielorusia y que tras ellos, las tropas rusas retornarían a sus cuarteles. El 24 de Febrero se inició la invasión, aunque en realidad en las regiones orientales de Ucrania, la guerra había comenzado en el 2014 y se mantuvo de una manera más o menos intermitente como una guerra civil, que involucró tanto al Ejército y a Paramilitares de Ucrania como a Paramilitares separatistas pro-rusos y a fuerzas irregulares rusas [1] con un saldo de varios miles de muertos. A un mes del inicio de la guerra queremos revisar y proyectar el desarrollo del conflicto.

Hace menos de un mes, el 22 de Febrero (dos días antes de la invasión) publique aquí un segundo artículo sobre Ucrania. Ese artículo tenía por finalidad discutir el tema de la existencia de una nueva “Guerra Fría” y en él no había pronósticos sobre el posible escalamiento del conflicto. Como muchos otros, pensaba que habría guerra, pero no el tipo de guerra que hemos presenciado a través de los medios. Mi estimación era que se produciría una ocupación gradual, pero sostenida de tropas rusas en las regiones separatistas de Donesk y Lugansk. Precisamente en esos días Putin había reconocido oficialmente a esas regiones como independientes y el argumento de la necesaria protección de las minorías rusas en esas regiones no era nada nuevo. En 2014 fue el argumento de la ocupación y secesión de Crimea y desde esa época, el Gobierno Ruso ha repartido miles de pasaportes en las regiones del Donbas; le ha dado apoyo militar a las unidades paramilitares de esas regiones (en el conjunto, un estimado de 30.000 combatientes que se han sumado a las operaciones del Ejército Ruso) y los “Gobiernos” de esas regiones ya habían iniciado el traslado de población civil hacia Rusia. Las señales eran demasiado evidentes.

Lo que ocurrió desde el 24 de Febrero en adelante fue una invasión en gran escala con al menos tres frentes de ataque. Uno desde el Norte (desde la frontera Bielorusa ) cuya finalidad era capturar Kiev. Otro desde el Donbas , en una doble dirección , hacia el Nor-Este para enlazar con las operaciones sobre Kiev y otra hacia el Caspio y el Mar Negro. Fianlmente un tercer frente desde Crimea, en una operación de pinzas cuya finalidad era capturar los puertos de Mariupol y Odessa. La importancia de Kiev es evidente, es la capital y también por razones históricas tiene una gran importancia simbólica para rusos como para ucranianos, Jarkov es la principal ciudad ucraniana cercana a la frontera y habitada mayoritariamente por ruso-parlantes. Mariupol, es el principal puerto sobre el Caspio y salida natural de la producción industrial de la región del Donbas, Odessa es el principal puerto en el Mar Negro. Capturar la franja costera que va desde el Caspio hasta Odessa en el Mar Negro, permitiría a los rusos no solo dejar sin salida al mar a Ucrania, también les permitiría mejorar el acceso terrestre a Crimea y – eventualmente- generar continuidad territorial con la “República del Dniester “ ( o Transnistria), una pequeña región de mayoría rusa que en 1991 quedó aislada entre Moldovia y Ucrania y que reclama su independencia (hasta ahora no reconocida en su propio vecindario, salvo por los rusos )

En la primera semana de guerra, las fuerzas rusas que según Putin no llevan a cabo una guerra sino una operación militar especial , avanzaron con mucha rapidez y su empuje pareció imparable. La asimetría entre las fuerzas ucranianas en algunas áreas, como por ejemplo aviones de combate antes de la guerra era de 10 a 1 , lo mismo podía decirse de vehículos blindados. En el ámbito naval la diferencia era aún más lapidaria. Después de la captura de Crimea por parte de fuerzas rusas en 2014, Ucrania se quedó prácticamente sin marina, salvo unos cuantos guardacostas. Por consiguiente, ni en Rusia ni en Occidente se esperaba que la resistencia durara mucho. Putin declaró que su operación militar era para liberar a la población pro-rusa del genocidio[2] perpetrado por una banda de nazis y drogadictos y llamó a los miliares ucranianos a deponer al Gobierno democráticamente electo del Pdte. Zelensky. Como sabemos, lo que ocurrió fue algo muy distinto. El liderazgo de Zelensky creció y galvanizó la decisión ucraniana de combatir. A poco andar, la ofensiva rusa que pretendía cercar Kiev se estancó. En las semanas siguientes los rusos pudieron anotarse algún éxito discreto en el sur. Capturaron Jerson y cercaron Mariupol, en donde siguen enfrentando una dura resistencia en el centro de la ciudad. A esta altura ya hasta los rusos reconocen que no han podido cumplir aun con ninguno de sus objetivos militares, aunque sus verdaderos objetivos nunca han sido muy explícitos.

Inicialmente se pudo pensar que era solo la anexión de las regiones del Donbas. Crimea por otra parte es de hecho ya una parte de Rusia desde 2014 y tiene una mayoría rusa, prácticamente desde que se transformó en parte del Imperio Ruso en época de Catalina la Grande y pasó a Crimea solo por una decisión administrativa de Nikita Krushev. Putin declaró que el objetivo era también reemplazar al Gobierno de Ucrania por uno pro-ruso y garantizar su neutralidad, es decir, que Ucrania no sería nunca parte de la OTAN ni parte de la UE . El problema es que estos objetivos ahora solo se podrían lograr si gana la guerra de una manera aplastante, lo cual también implicaría la ocupación militar de la totalidad del territorio ucraniano. Dadas las actuales condiciones político-militares, este objetivo es improbable o extraordinariamente costoso para Rusia. Sabemos de otras experiencias recientes que una potencia militar puede concluir rápidamente las operaciones militares, pero que eso no significa necesariamente el fin de la guerra. Lo aprendieron rusos y norteamericanos en Afganistán e Irak .

La maquinaria militar soviética, que fue remozada de manera importante como consecuencia de las Guerra de Chechenia y la intervención en Sud-Osetia – Georgia (2008), ha demostrado ser mucho menos efectiva de lo que suponían rusos y occidentales. El Régimen de Putin hizo un enorme esfuerzo por modernizar su fuerzas armadas, particularmente en el área de misiles pero la evidencia es que los resultados fueron limitados[3]. Aunque Rusia en relación a su PIB está 11 en el ranking mundial (después de Corea del Sur e Italia), es el tercero en el ranking mundial de gasto militar, después de Estados Unidos y China, pero ha quedado en evidencia que sus tropas han tenido muchos problemas de logística y un alto número de bajas. Su aviación, pese a su abrumadora superioridad numérica, aun no logra completamente la superioridad aérea sobre los escenarios de batalla. El Gobierno Ruso, salvo en la segunda semana de guerra, no ha entregado cifras de muertos o bajas. Recientemente un medio de prensa ruso publicó el dato de mas de 9.000 soldados muertos; la información fue borrada rápidamente y el diario explicó que su web había sido hackeada. Hasta hace una semana atrás, las fuentes ucranianas estimaban 12.000 soldados rusos muertos. Fuentes occidentales los cifraban en 7000[4].Los expertos militares discuten si para calcular el N° total de bajas (muertos, heridos, prisioneros y desertores) los muertos se deben multiplicar por 3 o por 5, pero como sea que se haga la estimación, se trata de un N° de bajas mucho mas alto que las registradas en otras intervenciones armadas de los rusos como Afganistán o Chechenia

A esta altura del conflicto es evidente que el liderazgo ruso cometió una serie de errores de cálculo, tanto respecto de la capacidad ucraniana de resistir, como de la capacidad de sus propias fuerzas y pese a su superioridad numérica, los rusos aun no han logrado ninguna victoria significativa. Lo que hemos observado en las últimas dos semanas es que las fuerzas armadas ucranianas con el apoyo de su sociedad civil y con un liderazgo claro y efectivo no solo han resistido a fuerzas numéricamente superiores, sino que incluso, con el apoyo mas o menos discreto de países occidentales en el traspaso de materia militar ( fundamentalmente misiles antitanques y misiles antiaéreos de corto alcance[5]) ha obtenido pequeñas victorias. En este escenario, los rusos han cambiado de estrategia: se han concentrado en demoler sistemáticamente las ciudades ucranianas, incluso aquellas como Lviv que están muy lejos de los frentes. Este cambio de estrategia era esperable. Es lo que hicieron los rusos en la segunda guerra de Chechenia (Grozny) y la misma táctica la aplicaron en algunas ciudades sirias (Alepo). La táctica consiste en usar la abrumadora superioridad rusa en cohetes y artillería para destruir sistemáticamente blancos civiles, para minar la voluntad de resistencia de los defensores y forzar a la población civil a escapar. Pero los efectos de esta táctica son ambivalentes. En otros conflictos, lo bombardeos sobre ciudades han minado la capacidad de sostener el esfuerzo bélico por la destrucción de la infraestructura económica e industrial, pero no la moral de los combatientes o de la sociedad civil y por otra parte llegar a operaciones de combate urbano suele tener costos más altos para el que ataca que para aquellos que defienden. Es la lección de Stalingrado, pero también es una lección que los rusos aprendieron en la primera guerra de Chechenia.

En paralelo a las operaciones militares , de manera intermitente se han desarrollado negociaciones que hasta ahora no han generado resultados, pero en donde el Gobierno Ucraniano ha cedido en algunos puntos importantes: aceptar algunas situaciones ya prácticamente irreversibles como la pérdida de Crimea y las regiones de Donestk y Lugansk y que Ucrania será neutral, es decir que no será parte ni de la OTAN ni de la UE , pero los rusos de seguro desearán mantener también su control sobre el mar de Azov y la región colindante en el Mar Negro. ¿Cuanto durará la guerra? La duración dependerá más de los rusos que de los ucranianos. Si los rusos limitaran sus objetivos a lo que ya controlan en las regiones orientales de Ucrania, la guerra podría terminar en un lapso de tiempo corto . Analistas militares occidentales, estimaban hasta hace una semana que la resistencia de las fuerzas ucranianas podría durar aún unas 4 semanas, pero se trata de simples estimaciones porque la estrategia rusa cambió, como consecuencia tanto de las pérdidas como de los fracasos en el terreno. Por otra parte, las sanciones económicas de los países occidentales harán su efecto, pero decisivamente no en el corto plazo. La verdad, no sabemos cuanto mas se prolongará la guerra, pero si sabemos que mientras mas se prolongue más altos serán los costos para todos.

LAS EXPLICACIONES SOBRE LA GUERRA

Como escribió el historiador británico Alan Percival Taylor en su libro sobre los orígenes de la Segunda Guerra Mundial , al igual que para el Tango, en la guerra se necesitan dos. Con esa frase, que puede parecer una obviedad, Taylor quería hacer notar a los ingleses que en el origen de esa guerra también había responsabilidad británica ( la política del Apaciguamiento) y no solo la culpa de Hitler. En la actual guerra de Ucrania hay un responsable evidente: El gobierno ruso y su líder, pero la realidad suele ser más compleja que la simple identificación de un culpable, de hecho, no se puede perder de vista que esta guerra tuvo su primer movimiento en 2014. Que la fase actual del conflicto se inició por la decisión de Putin de invadir Ucrania, está fuera de toda duda, pero en relación a la pregunta de porque lo hizo, podemos encontrar mas de una explicación.

Como suele ocurrir, circula en las redes sociales una explicación típicamente conspirativa de que esto no sería sino otra maniobra norteamericana para excluir a Rusia y apropiarse del negocio del gas europeo. La explicación es insostenible porque implicaría suponer que Putin fue víctima de una trampa y que los europeos se han hecho cómplices de una operación que los hará pagar el gas a un precio 40% mayor, pero contra los actos de fe, la evidencia empírica suele ser de poca utilidad. La explicación de Putin, como ha quedado en evidencia en su propio discurso[6], es que por una parte Ucrania es realmente una ficción estatal carente de identidad nacional, creada con posterioridad a 1917 por los Bolcheviques, que en realidad Ucrania es solo parte de Rusia ( la “Pequeña Rusia”), afirmación que ha sido desmentida por los datos y la opinión de historiadores[7] y por otra parte, que la reacción rusa es consecuencia del afán expansionista de USA a través de la OTAN y que además hubo una “traición” de parte de Occidente respecto de acuerdos suscritos en el proceso de reunificación de Alemania. Este segundo argumento tiene a su vez una versión ampliada en una larga tradición rusa relativa a su identidad histórica como una entidad culturalmente distinta y antagónica a Occidente, construida desde una concepción misional de la que se deriva su aspiración imperial. En este contexto, Occidente, USA y en particular el liberalismo representarían una amenaza a la identidad rusa. [8]

El segundo argumento ha sido repetido hasta la saciedad entre gobiernos, medios e intelectuales de izquierda en diversos lugares del mundo. Lo que resulta un tanto curioso es que este segundo argumento, que termina siendo una justificación de la invasión, ha sido compartido también por algunas figuras relevantes del establishment militar y académico[9] en Estados Unidos, tesis que también ha tenido ecos en Chile[10]. En realidad, la existencia de un amplio abanico de percepciones y opiniones críticas sobre política exterior en una sociedad abierta como la norteamericana es normal y tiene una larga historia. Las primeras interpretaciones revisionistas que imputaron a Estados Unidos la responsabilidad por el inicio de la Guerra Fría provinieron de historiadores norteamericanos como William Appleman, pero no deja de ser interesante el argumento, que es básicamente realismo puro: La culpa es la expansión de la OTAN[11] que amenazó la seguridad rusa y los rusos “naturalmente” reaccionaron… e invadieron Ucrania para defenderse. En términos generales el argumento sería que no se puede disputar el espacio hegemonizado por otro (por otra potencia), sin asumir que tendrá costos y el error es no calcular correctamente los costos. En este contexto, el cosmopolitismo liberal-democrático no sería sino un ingenuidad que recuerda a los argumentos de los atenienses en el célebre diálogo de Melos: sabiendo tanto ustedes como nosotros que en el razonamiento humano lo justo vale cuando hay igualdad de fuerzas y que los poderosos hacen lo que les permiten sus fuerzas mientras que los débiles ceden… Este tópico nos remite a una discusión (teórica y ética) que excede los límites de este artículo, pero que en el fondo asume que lo único que finalmente importa es el poder y el equilibrio de poder. De la misma manera, se podría argumentar entonces que Estados Unidos no debiera intervenir si es que China decide invadir Taiwan, a pesar de que es garante de su seguridad. Tampoco considera que la expansión de la OTAN no obedeció a una aspiración unilateral de USA , sino también a la necesidad de países del antiguo Ostblock o del espacio ex – soviético de garantizar su seguridad frente a un vecino históricamente amenazante, situación evidente en el caso de Polonia y los Estados Bálticos.

LOS EFECTOS DE LA GUERRA

Los efectos de la guerra son amplios y diversos y exigen ser tratados de manera diferenciada. En primer lugar deben ser considerados los efectos humanitarios de la guerra, tanto para Ucrania como para Europa. A la destrucción física de la ciudades e infraestructura como consecuencia de los bombardeos rusos, se debe considerar que la guerra ha generado 10 millones de desplazados, es decir personas que han debido abandonar sus hogares ( sobre un total de 45 millones de habitantes), de ellos 3.5 millones han buscado refugio en diversos países europeos, pero la salida se ha concentrado mayoritariamente en Polonia. En los países europeos la reacción tanto de la sociedad civil como de los gobiernos ha sido muy positiva , pero sabemos , que esa magnitud de población desplazada en algún minuto también se transforma en un problema en los países de acogida.

Para la Unión Europea (UE) , la guerra representó una especia de brutal despertar a una realidad ingrata: Que la guerra afecta o puede afectar directamente a sus sociedades, mas aun, que la fatídica pesadilla de una guerra nuclear puede estarse gestando en su vecindario inmediato. En lo político la guerra significó – en palabras de Josep Borrell (el responsable de la política exterior de la UE ) … «el regreso de la geopolítica«. En realidad la Geopolítica nunca se fue, lo que lo ocurrió, es que los europeos había dejado de pensar en ella. Hablar de geopolítica es hablar de que las relaciones internacionales no solo tienen que ver con comercio y comodities, sino también con el control físico (militar) de espacios geográficos en una relación de tensión con otros que intentan hacer lo mismo.

El efecto político mas evidente es posiblemente la resurrección de la OTAN. En realidad la OTAN no estaba muerta, pero el Pdte. Macrón dijo hace algún tiempo que estaba con muerte cerebral y en los años de Trump , el Gobierno de USA se encargó de recalcar de una manera agresiva ( en el estilo de Trump) a los europeos que debían pagar por la garantía de la OTAN y que había un compromiso largamente incumplido de gastar 2% PIB en defensa

Si hay un lugar en donde ese cambio ha sido evidente es en Alemania (aunque también en Finlandia y en Suecia) . El día 27, es decir a tres días de la invasión, en una sesión del Bundestag, el Gobierno de Social-demócratas, Verdes y Liberales aprobó un aumento del presupuesto en defensa de 100.000 millones de Euros (mas del 2% PIB y algo así como el PIB de Ecuador), igualmente se acordó levantar las restricciones para el envío de material de defensa a Ucrania , que estaban hasta allí bajo el veto de una ley que prohíbe las exportaciones militares a países en conflicto. Se rompieron de una vez varios tabúes que hasta allí estaban en el ADN de la política alemana : El pacifismo a todo evento ( herencia de las Guerras Mundiales ) , la herencia de la Ostpolitik de la era Brandt, respecto de la necesidad de tener una relación fluida con Rusia, tan cara a los socialdemócratas y el aumento sustantivo del gasto militar, un tabú , aunque por razones distintas, para Verdes y Liberales.

El conflicto de Ucrania parece haber logrado además dos efectos sorprendentes: Unió a los europeos y puso en el congelador (aunque no sabemos por cuanto tiempo), conflictos con díscolos iliberales como los Gobiernos de Polonia y Hungría. En segundo lugar, puso de nuevo (pero ahora en serio, es decir con medidas concretas) el tema de la seguridad europea, con decisiones de rearme y de generar un aparato militar con capacidad de despliegue rápido independiente de la OTAN; aunque aquí siguen existiendo dos áreas de problemas de difícil solución en el corto plazo. Para muchos países, la confianza está en la OTAN y no en la eventual capacidad militar que pueda desarrollar la UE. Por otra parte, subsiste el problema de la coordinación del gasto. La UE en su conjunto gasta tres veces lo que gasta Rusia en defensa, pero la descoordinación de programas de defensa hace que parte de ese gasto se duplique y se diluya. Finalmente, no pueden perderse de vista las consecuencia económicas, que son obviamente globales. Cristine Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo señaló que la guerra tendría efectos tectónicos en la economía europea cuyo efecto más evidente sería un ciclo inflacionario largo. Rusia es uno de los tres mayores exportadores de petróleo en el mundo y el primer exportador de gas. Una parte importante de Europa depende del gas ruso. La Guerra sorprendió a Europa en medio de un proceso de cambio de la matriz energética, es decir, de la reducción de consumo de combustibles fósiles para disminuir la emisión de CO2 , pero en una semanas, la guerra multiplicó el precio internacional del gas por cuatro. A esto se debe sumar que las sanciones económicas a Rusia, en una economía global, también afectarán a las exportaciones europeas. En síntesis, fuera de Rusia y de Ucrania, los países europeos serán los mas afectados por la guerra. La pregunta es quienes podrán pescar a río revuelto en este escenario. Posiblemente varios, pero en particular uno: La R.P. China.


[1] El conflicto se inició como consecuencia del “Euro-Maidán” y la deposición del Gobierno del Pro-Ruso Pdte. Yanukovich (02.2014) en Abril las milicias pro-rusas ocuparon las instalaciones de Gobierno en las regiones de Donestk y Lugansk , para el mes de Mayo , ya controlaban 14 ciudades en ambas regiones y los “Gobiernos” de esas regiones declararon su independencia. En Mayo el Ejército Ucraniano lanzó una ofensiva para recuperar el control de algunas ciudades y aeropuertos de la región, pero debió enfrentar una ardua resistencia de paramilitares pro-rusos y fuerzas irregulares rusas (soldados rusos con uniformes sin insignias). En Septiembre se desarrollaron conversaciones de paz en Minsk ( Bielorusia) , pero en la práctica ninguno de los bandos en conflicto respetó el acuerdo y los combates continuaron. Ambos bandos se culparon mutuamente del incumplimiento del Acuerdo. Del lado ucraniano, fuera del Ejército también participaron grupos paramilitares formados por nacionalistas de ultraderecha, como el Batallón Azov , que es el argumento de los rusos para hablar de fascistas en Kiev, pero este tipo de grupos carecen de representación parlamentaria en la Duma. Por otra parte, es correcta la crítica al Gobierno Ucraniano de haber llevado una política de segregación cultural en contra de las minorías rusas .

[2] A mediados de Mayo del 2014 la ONU publicó un informe en el que observaba un «deterioro alarmante» de los derechos humanos en el territorio controlado por insurgentes. La ONU informó de una creciente falta de ley en la región, documentando casos de asesinatos selectivos, tortura y secuestros, llevados a cabo principalmente por las fuerzas de la República Popular de Donetsk​ .En un informe de julio de 2014, Human Rigths Watch acusó a las fuerzas gubernamentales, milicias pro-gubernamentales y los insurgentes del uso indiscriminado de cohetes en áreas pobladas, resultando en la muerte de un número significativo de civiles. Es decir , en esta guerra civil ambos bandos son responsables de violaciones a los DDHH , pero no amerita el usa del término genocidio que tiene una definición jurídica precisa.

[3] Desde el 2014 en adelante, Rusia en el área de nuevos misiles, desarrolló una panoplia completa . Misiles intercontinentales (ICBM) como el Sarmat , de 100 toneladas , que contiene 17 cabezas nucleares MIRV, misiles de corto alcance Iskander y tal vez , lo mas innovador , la nueva categoría de misiles hipersónicos como el Kinshal (versión aérea ) o Granit (versión naval ) que son misiles de crucero ( no balísticos )que pueden desarrollar una velocidad de hasta Mach 10 , es decir 12.000 km/H, según los rusos, pero que según fuentes occidentales en los test solo han desarrollado Mach 6 , que aun así es mucho mas del doble que la velocidad con que operan los aviones de combate y muy por encima de la velocidad que desarrollan los misiles de crucero occidentales (Harpoon, 990 Km /H ). También se desarrolló una familia completa de nuevos vehículos oruga (Armata ), pero que posiblemente por su aun escaso número, no hay evidencia que hayan sido usados en Ucrania.

[4] Para un balance pormenorizado de las pérdidas de cada bando en la guerra vid https://www.infodefensa.com/texto-diario/mostrar/3506152/bajas-rusas-primer-mes-invasion-7000-muertos-270-carros-combate-50-aeronaves

[5] https://www.infodefensa.com/texto-diario/mostrar/3499273/eeuu-envia-casi-10000-armas-antiaereas-anticarro-ucrania

[6] https://elpais.com/internacional/2022-03-20/todo-el-nacionalismo-y-el-desafio-a-occidente-de-putin-en-un-solo-discurso-lo-analizamos-punto-por-punto.html

[7] Figues, Orlando

https://www.latercera.com/la-tercera-domingo/noticia/orlando-figes-historiador-rusia-esta-girando-al-este-y-formando-un-nuevo-bloque/WWXAQCFIZVCGNEZFOHKYUVD7OM/?fbclid=IwAR0Dftc48Rx5-ff8rJYMy-tqAGkEEAfxJRfKAiEXJ_SqLt4-K7PQity7O40

Anne Reid https://elpais.com/internacional/2022-03-20/la-historiadora-britanica-anne-reid-se-ha-impuesto-la-version-rusa-de-la-historia-de-ucrania.html

[8] Alexander Duguin

https://elpais.com/ideas/2022-02-11/alexander-dugin-el-pensador-que-inspira-a-putin.html

[9] Why John Mearsheimer Blames the U.S. for the Crisis in Ukraine For years, the political scientist has claimed that Putin’s aggression toward Ukraine is caused by Western intervention. Have recent events changed his mind? Interwiew

https://www.newyorker.com/news/q-and-a/why-john-mearsheimer-blames-the-us-for-the-crisis-in-ukraine

[10] La OTAN ha emplazado misiles en países vecinos a Rusia como Polonia y Rumania, supuestamente para defenderse de un ataque iraní, algo difícil de creer. También contempla incorporar a antiguas provincias de la URSS, como Ucrania y Georgia. La alianza le abrió las puertas a ambos países en una cumbre efectuada en Bucarest en 2008. Rusia se encuentra rodeada de países hostiles, armados hasta los dientes por la OTAN. Figuras señeras de la diplomacia estadounidense, como George F. Kennan y Henry Kissinger, advirtieron que esto constituía un profundo error, que se pagaría caro. Estos y otros detalles se encuentran en un fascinante nuevo libro de M.E. Sarotte, Ni una pulgada más: Estados Unidos, Rusia y el punto muerto de la post-Guerra Fría (Yale University Press), que pone la actual tragedia de Ucrania en perspectiva. Jorge Heine en La Tercera https://www.latercera.com/opinion/noticia/china-y-la-guerra-en-ucrania/PN32RD3AS5G37DGHCUSUIFTIPU/

[11] El tema de la expansión de la OTAN como amenaza a los intereses rusos en el Stablishment ruso de relaciones exteriores y defensa es muy anterior a Putin Vid Wegner y Perovic Russland und die Osterweiterung der Nato Herausforderung für die russische Aussen- und Sicherheitspolitik Zürcher Beiträge zur Sicherheitspolitik und Konfliktforschung Heft Nr. 43

Autor/a

  • Director del Observatorio de Historia y Política y profesor del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Profesor de Historia, Geografía y Ciencias Sociales de Universidad Católica de Valparaíso, Chile. Doctor en Ciencias Políticas, mención en Historia, Universidad Johannes Gutenberg Mainz, Alemania.

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